La importancia de establecer limites en nuestros niños
Desde nuestro nacimiento podemos asegurar
que el ser humano no es ni bueno ni malo, sino que desconoce las normas y
necesita la guía de sus padres y madres para conocer los límites adecuados a
cada situación. El propósito de los limites es enseñar a los niños y niñas a
ser responsables y a respetarse a sí mismos y a los demás. La finalidad en
familia sería conseguir un ambiente que les ofrezca información sobre las
opciones entre las que deben escoger y las consecuencias de cada una de ellas,
proporcionándoles los recursos necesarios para elegir bien.
En general, si los padres y
madres presentan limites claros, los hijos e hijas estarán dispuestos a
cumplirlos porque lo que quieren, entre otras cosas, es agradarles. En
ocasiones, no se está preparado para establecer límites y tendemos a hacer lo
siguiente: se tiende a hablar demasiado y no concretar, exagerar las emociones,
en muchos casos, a equivocarse en la forma de expresarse con claridad y, a
veces, con demasiada autoridad. Cuando se necesita decir a los hijos e hijas que
deben hacer algo y "ahora" (recoger los juguetes, irse a la cama,
obedecer...).
Ante la educación de los hijos e
hijas se debe recordar, para aprender a poner límites con seguridad cuál es una
de las funciones principales de la familia. Se trata de encontrar el equilibrio
entre el APOYO y el CONTROL.
APOYO: En el bienestar físico
(alimentación, vestido...), en lo afectivo, en la comprensión y la aprobación.
CONTROL: Comunicación de reglas
de funcionamiento de la vida diaria.
EQUILIBRIO:
- Una familia que sólo diera
apoyo, pero no ejerciera ningún control sobre los/las hijos/as, estaría
sobreprotegiéndoles.
- Una familia que sólo ejerciera
control pero no ofreciera el apoyo suficiente, estaría actuando de forma
represiva y autoritaria.
- Ofrecer apoyo y control de
manera equilibrada hace que la familia sea fortalecedora ayudando así a que
los/las hijos/as sean autónomos y responsables.

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